Tirados en el cesped,
hemos hablado de las banalidades del dia
una vez más.
Y me encanta escuchar como hablas,
me encanta mirarte,
tu manera de arrugar la nariz
un gesto tan propiamente tuyo
que nadie más podría imitarlo.
Me encanta la manera
de mirarme a los ojos
y de como rehuyes de ellos
cuando las miradas nos engullen.
Adoro tu risa,
sobre todo cuando te sale
espontáneamente una carcajada
sin previo aviso.
Adoro cuando tienes tu barbilla
apoyada en mi hombro,
y noto que sonries
porque tus mejillas rozan mi piel.
Haría una lista interminable
de las miles de cosas
que me gustan de ti.
Pero solo señalo una
que odio tremendamente.
Que no se me ocurre como combatir,
que me puede, me hiere,
y me hace sufrir...
¿Sabes qué es?
Tu miedo.


3 comentarios:
A veces las personas que más queremos son las que más nos defraudan porque esperamos tanto de ellos que cuando no cubren nuestras expectativas nos llevamos un chasco...Que malo es no saber lo que se quiere y no afrontar los sentimientos...Besos.
Lo odio :(
Muy bonitas tus palabras, y tu blog. Lleno de sentimientos y frases que llegan al corazón.
Todos hemos pasado por situaciones asi, y pensamos que alcanzar la felicidad que deseamos esta lejos. Pero como dice una frase que tengo en mi rincón:
"Confia en el tiempo, que suele dar dulces salidas a muchas amargas dificultades "
Un saludo. Cuando quieras puedes pasar a visitar mi espacio.
http://siempreaflordepiel.blogspot.com/
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