Hoy te he visto hablando con tu hermano pequeño,
ambos reíais a la espera de que os recogieran.
Yo te observaba,
me fijé en tu balanceo de cabeza,
en ese gesto tan propio que ambos hacéis.
Es muy curiosa la forma que tiene de hablarte,
de contarte todo lo que ha hecho,
ensalzando todo como si se lo contara
a un gran super héroe.
...
Me encanta la manera en que contaba
como había saltado tres peldaños de las escaleras,
el gol que había marcado en el recreo
e incluso la rapidez con la que
había salido de la clase antes que todos.
Cosas banales, cotidianas, diarias,
cosas a las que ya no les damos importancia,
que tú como lo haría yo,
dejamos pasar de largo
sin pararnos a admirar la inocencia,
la simpatía y el encanto de esos hechos.
Hoy al verlo allí,
tan ilusionado, tan feliz sin más,
sin buscar las vueltas, los problemas, las trampas...
Hoy al verlo allí,
he querido volver a verte pequeño,
y ser pequeña de nuevo contigo.
y ser pequeña de nuevo contigo.


3 comentarios:
Pero no se puede volver a ser pequeño...
Muaks!
Sí, ser pequeño es maraviloso, sin tantos problemas y preocupaciones y cuanto más crezcas más te darás cuenta, facturas, facturas, no llegar a fin de mes, no tener tiempo para hacer lo que realmente quieres....Hacerse mayor es un asco!
Ser adulto esta sobrevalorado
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