Por la mañana
Esta mañana he despertado soñolienta,
aún sin saber donde estaba he girado la cabeza,
y he visto tu bonita cara:
la luz de la mañana iluminaba todo el cuarto,
tus largas pestañas hacían sombras alargadas
que dirigían mi mirada hacia tus sonrojadas mejillas.
He girado todo mi cuerpo,
y me he acercado poco a poco a ti,
deslizándome bajo las sábanas.
Rápidamente he sentido tu piel contra la mia,
y me ha recorrido un escalofrío.
Has abierto los ojos, curioso,
buscándome entre las nieblas del recién despertar,
me mirabas fijamente, sin parpadear,
y has sonreido, tu preciosa sonrisa ha abierto el día.
Me has rodeado la cintura,
decididamente, sin vacilar,
y has tirado de mi acercándome
hasta que no ha quedado un palmo entre tu nariz y la mia.
Lo demás, queda para la almohada,
las sábanas y, por supuesto, para nosotros.
No sé como decirte,
que despertarme a tu lado
es lo que hace de un día, un gran día.
-----
Te quiero pestañas largas.
Te quiero.















