Que uno sin el otro ya se siente
extrañamente diferente
extrañamente diferente
Esta noche, esta noche estoy nerviosa,
miro la hora una y otra vez,
veo cada segundo como pasa lentamente,
la aguja que rebaña cada resquicio de la esfera,
que revisa cada número que se sitúa fuera de su alcance,
volviendo sin cesar, una y otra vez al mismo punto.
Pasan dos minutos, tres, cuatro y hasta cinco,
pero nada cambia.
El corazón se me acelera, poco a poco,
cada vez a mayor ritmo.
No hay ninguna señal,
cansada de mirar tu perfil desconectado,
me paseo por la habitación, miro el móvil,
miro la pantalla de nuevo, el móvil otra vez.
Cansada, me doy por vencida,
y me siento en la cama,
pero no puedo dormir.
Agarro el móvil con fuerza,
sin dejar de mirar la pantalla.
Las esperanzas caen de una en una,
hasta que me doy cuenta de que no vas a venir
Cierro los ojos y dan las doce,
pasan los segundos y llega un mensaje:
"Estoy en la puerta"
Salgo de la cama de un salto y me miro al espejo,
el pelo me cae sobre la cara totalmente depeinado,
y el pijama no me favorece pero no medito,
abro la puerta de la habitación
y bajo las escaleras a hurtadillas.
Cojo la llave, la introduzco
y la puerta se abre.
Ahí estás,
con todo el pelo mojado en la cara,
y tu media sonrisa.
Entras en silencio,
haciendo muecas como siempre,
y subimos sin hacer ningún ruido.
Ya en la habitación,
te miro sentada desde la cama
como te quitas la ropa mojada.
No puedo más y me echo en tus brazos:
- Creí que ya no venías..
- No puedo desperdiciar una noche contigo.
Me giro y te beso una y otra vez,
hasta que me falta el aire,
hasta que ya no se me ocurren
más formas distintas de hacerlo.
No puedo ser más feliz
que contigo a mi lado :).














